Es uno de los casos más impactantes de esta fenomenología sucedió en Alemania y es conocido como el
«Poltergeist de Rosenheim», el cual ocurrió entre el verano de 1967
y enero de 1968 en dicha localidad del Sur de Baviera y más en concreto en el bufete del abogado Sigmund Adam.
Algunos de los investigadores llegaron a la conclusión que los fenómenos poltergeist (apertura de cajones, explosión de bombillas, teléfonos sonando sin motivo alguno,
mal funcionamiento de las fotocopiadoras, etc) ocurrían siempre en presencia de la secretaria Anne-Marie Schneider, del bufete de Sigmund Adam.