La Ley de Vibración dice que:
«Nada esta inmóvil, todo se mueve, todo vibra». Este principio explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, como la fuerza, la mente y el mismo Espíritu. También las que no son sino el resultado de varios estados vibratorios.
Desde el TODO, lo Absoluto, que es puro Espíritu, hasta la forma más elemental de materia, todo está en vibración. Cuanto más alto el plano, más elevado es su posición en la escala vibratoria. Los planetas, los astros y universos forman el plano del macrocosmos. Y TODOS ESTAN EN VIBRACIÓN. Hasta la roca también se mueve, aunque su frecuencia de vibración es excesivamente lenta.